Pesadilla en la calle del Bancomer

Hola!

Como estamos??

En éstos días que parece que se nos perdió el Wilma en medio de la nada (asi es, en Aguascalientes) y sintiendo empatía con la canción de Gloria Trevi, que rezaba algo así como "quiero traer el pelo suelto" excepto que yo no quiero, pero igual al viento le vale madres, me tocó la misión imposible de ir al banco en quincena... y en diciembre... y en plena crisis... y en plenas ansias del pago del aguinaldo...

Yo no estuve en las largas filas de espera para la cartilla, alli todos desmadrugados, pero creo que ésta experiencia fue igual o mas traumante... nada más faltaban los sleeping bags y las casas de campañas afuera del Bancomer...

Lo que si parecía es que se les perdió el CENDI a los clientes, porque como les contaba en el post anterior, donde abusaban de la confianza y de los decibeles de ruido que generaban los morros, parecía que aca se repetía la historia.. y al triple...

Entre los gritos de los chamacos, un cuate jugaba con su Iphone con singular alegría, temiendome yo que al pobre lo asaltaran al rato saliendo por andar abusando de los gadgets en pleno banco lleno de gente....

En medio del circo que causaba cada vez más gente que se formaba, y se formaba, y se formaba, llegando hasta la avenida, y dando la vuelta por ella, pareciendose a la fila de un concierto de rock, excepto que la media de gente que iba era más ruca que el mismo Mick Jagger, se encontraba una niña que besaba de una manera un poco maquiavélica un poste de metal de los que sirven para separar las filas, lo que me pareció de los más asqueroso, inclusive ahora en tiempos de la influenza aquella que tanto han fregado, con la cual me cae que si la vieran los de Salubridad, se la cargaban en un operativo digno de Exterminio, REC, y Cloverfield.

Al mismo tiempo del desmadre éste, un cuate que aprovechaba que la otra fila es de clientes o no clientes o no se que fregados, el punto es que es la fila que nunca tiene fila, y en esa dichosa fila había llegado a chatear prácticamente con la cajera, pues al anunciarse una promoción de la Tarjeta IAVE, la que te sirve para las autopistas y eso, el cuate no pudo dar paso sin huarache y decirle a la pobre cajera que le hiciera el paro con la promoción....

En la hora que estuve formado, fácil unos cuarenta minutos estuvo el cuate ahi negociando con la cajera, en un tono digno de conversación de Starbucks o de concierto a todo volumen, porque al tipo se le perdía el tianguis, y hablaba gritando.. o gritaba hablando, el punto es que no hubo ser humano en la cuadra que no oyera lo que el vato decía...

Además de sus "bromitas" que hacía con la cajera, la fila que nunca tenía fila, históricamente ese día tuvo varias personas esperando, mientras que el cuate seguía negociando y riendose con la cajera, la cual tenía una sonrisa más fingida que la de Federica Peluche, y los chapetes rojos, mezcla de pena y coraje...

Finalmente, hize mi trámite, que no duró mas de 1 minuto, y cuando iba abordando el pequeño coche, todavía se oía a lo lejos las risas macabras del canijo ese, que se le perdió el psico-loco......

P.D. Que Wilma ni que nada.... se nos perdió el 2012!! Los mayas!! Aaaaaaaaaah!!....

Camaras!!

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