Crónicas Germanas: Cap 0, Houston


Empiezo estas líneas como un preámbulo, porque todavía ni llego a la Germania y ya estoy dando lata, pero tengo varias horas libres, y no mucho que hacer, así que ahí les va:

Por fin llegó la fecha en la que, después de estar friegue y friegue que quería irme, al fin se llegó el momento… y podrán creerlo? Todavía, si, todavía, no me cae el 20…  Ni con las 20 mil despedidas, que ya hasta habían logrado que los demás mortales me alucinaran…

Y debo admitir que el proceso fue largo y un poco estresante (y vaya que yo no me estreso, verdad?) pero valió la pena…  aunque todavía no puedo afirmar ésto porque… estoy atorado en Houston, solote pero agusto, comiendo una rica hamburguesa gringa, viendo Austin Powers en la tele, y bailando ridículamente con la música de la Lap, mientras que aquí todo mundo habla español, por lo que no me siento tan solote, aunque esté en uno de los aeropuertos más grandes e importantes del Imperio Yankee….

Y vaya que el entrar al Imperio es imponente, más cuando casi te desnudan y te hacen pasar por un aparato digno de la Guerra de las Galaxias (adiós a la dignidad, If you know what I mean) para poder estar seguros de que no vayan a hacerles un desmadre por allá… por suerte, todo bien, todo tranquilo, todos amables, todos felices.

El haber pasado la pesadilla del “23” me tiene muy satisfecho, ya pasado ese impedimento, ya de que me preocupo??? Por si no sabían, el “23” es el nuevo número del chamuco, osease, el número máximo de kilos que puede andar uno cargando en el avión (maleta documentada, pues); yo pensé que era inalcanzable… pero es fácilmente superable…

Y lo más, mmmh, ridículo? O ingenioso, tal vez, fue como dar con ése número, sin ser yo un adivino ni un experto en física…

Imagínense que ven a un fulano en Chedraui con una maletota y una mochila retacada de cosas que igual y ni ocupa, pero que de todos modos ahí anda cargando… El fulano llega a una báscula, de esas que pesan y miden a la gente, como normalmente debería ser, pero el fulano en cuestión pone su maleta, la pesa (y de pasada se la miden), luego pone la mochila, la pesa, y desaparece misteriosamente con un grito de desesperanza… 25 kilos, y creo que mi espalda y hombros adoloridos lo podrían corroborar.

Lo que siguió, la discusión y negociación sobre qué cosas dejar, qué cosas llevar, qué cosas meter aquí y allá, para que ése número infernal no causara problemas a la hora de la hora… pues después de unos cálculos al aire y al tanteo, ya que era demasiado noche como para repetir la hazaña de la báscula de Chedraui, se resolvió que el problema del número infernal había sido resuelto… y así fue, por un pelito, por lo que pude corroborar hoy.

Además, lo que más me temía que no fueran a dejar pasar por el esculcadero de éstos individuos, si pasó, y lo que menos esperaba que me quitaran, lo quitaron… pero equis, dicen que en las Europas no se bañan…

Así que después de andar como Quasi Modo cargando bulto y medio, llegó la hora de viajar solo… Y debo decir que no está tan mal, aunque ande todo desubicado, ya que está interesante porque aquí parece el Arca de Noé versión HD… con decirles que ya hasta me tocó ver a una doña en Turbante… bueno, eso, y media docena de paisanos que no niegan la cruz de su Parroquia.

Cabe destacar que no esperaba ver  a tanta gente a las 5 de la mañana en el aeropuerto de mi ranchito, y mucho menos ver a Don Yordi Rosado haciendo check-in para regresarse al Defectuoso después de cierta conferencia que se aventó en éstos días, aunque les debo la foto porque pasó como alma que lleva el diablo, y yo andaba funcionando por instrumentos, dícese que andaba como zombie cometiendo burrada y media… suele pasar a ésa hora.

Después, ver un amanecer desde el cielo, literal, que fue algo más impresionante  de lo que alguna vez pude haber imaginado… lástima que sólo contaba con la triste cámara del lpod para captarlo, ya que el genio de su servidor dejó la cámara buena en la mochila, a unos asientos adelante, y para poder acceder a ella, había que brincar a 3 gringos que estaban muy agusto platicando entre ellos, y hacer malabares, circo, maroma, y teatro… por lo que preferí conformarme con observar el espectáculo calladito, y medio “capturar” el momento con el chafa-Ipod…

Ahorita cuento con algunos problemas  para poder conectarme con el mundo por el internet, ya que acá todos las redes son de paga como el Infinitum Móvil, excepto que, acá no hay Infinitum Móvil, por lo que estoy frito, tengo “Internet” a medias, porque me llegan los mensajes de Whatsapp y Liveprofile, por ejemplo, pero no puedo verlos después, ni mucho menos contestarlos… así que me conformare con leer los que pueda, y contestarles cuando ya esté instalado… lo mismo aplica pal Facebook, porque hay internet “gratuito” en una pantalla touch, pero sólo me permite usarlo 1 minuto, y después se reinicia y bla bla… todo un show… eso, y que la pantalla de 20 tantas pulgadas no ofrece mucha privacidad que digamos…

Todo es miel sobre hojuelas hasta que uno hace la transferencia de dólar a peso, le llega el infarto… y agárrense porque en  unas horas más viene el Señor Euro… Grecia , España y Portugal, háganme la buena… Saludos!!

P.D. Olvide traerme una película o algo, así que ahora, a escuchar la música que me pasó mi hermano, y a jugar algo de Star Wars en la lap… soy un tetazo…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Boston / Washington after San Patricio

Escapando el fin de semana...

San Francisco y Coronavirus