Crónicas Germanas: Cap 6, Nieve, Crepas y Fish and Chips

Bueno, después de (como siempre) dejar pasar un buen de tiempo entre entrada y entrada, y quedándome en la alegría del post-exámenes, decidimos ése mismo domingo largarnos a la Selva Negra y a Stuttgart, de nuevo rentando el BMW de la universidad, y de nuevo ganando un buen de experiencia manejando en carreteras alemanas... eso si, ahora preparado, con GPS y cable auxiliar para música... no me iba a pasar 6 horas manejando sin música y sin la más mínima idea de a donde iba...

Mis compañeros de viaje podrán corroborarlo, pero yo parecía niño chiquito, diciendo "Woooow, wooow!!!" cada 2 minutos, parecía el tipo del video del Double Rainbow Ver video (asi parecia yo), por la simple razón... de que vi nieve por primera vez!! Pude pisarla, tocarla, y hasta comerla (y vaya que sabía bien) y también en el camino a la Selva Negra y a Stuttgart estaba repleto de nieve el paisaje (y hasta de niebla... ya sentía yo que me cargaba el payaso al manejar).

También, la visita al museo Porsche y mi primer juego de futbol en Europa y Alemania, Stuttgart vs. Frankfurt, obvio ganó Stuttgart, y obvio pude sentir toda la emoción de los fanáticos alemanes con sus particulares porras, con la típica cerveza en mano...

Todavía ni regresaba del viaje a Stuttgart (y de mi Nirvana con la nieve) cuando me escapé a París con mi hermana, cambiando del alemán al francés (que ni me defiendo con uno ni con el otro) y experimentando la globalización del Halloween, pues cada franchute que veía en la calle (joven, claro) iba vestido de sabe cuanta cosa, particularmente de zombies (el último grito de la moda en Paris y el mundo) y yo, bien gracias vestido de turista mexicano... bueno, de hecho lo único que me distinguía como típico turista era el hecho de que andaba para arriba y para abajo tomando fotos de todo, hasta de la mosca que pasaba y del perro que ladraba...

Una suficiente dosis de museos, lluvia ligera, música y suficiente caminata, llegando a "medio" "dominar" el metro de París, y conociendo, a mi parecer, la mayoría de los lugares importantes de París, entre ellos (el cual yo desconocía) la tumba de Jim Morrison, que parecía lugar de peregrinación de amantes de la música, así como la tumba de Edith Piaf, donde unas agradables viejitas francesas cantaban al son de sus canciones, despidiendome de mi viaje en París, para regresar (de nuevo, a vola pie) a la Gare de l'Est y al pequeño y encantador pueblo de Vallendar, donde tuve una suerte de aquellas, que tan solo puse pie en el pueblo, y ya me habían conseguido boleto para el "Euromasters", A.K.A. "La fiesta del siglo" acá en WHU, donde vienen varias universidades de toda Europa para competir en deportes... y en quien bebe más, y que es simplemente una locura... con decir que un elefante adornaba la entrada del salón donde fue la fiesta, con la temática del "Welcome to the Jungle"... de nuevo, como llegué de París, así me fui a la fiesta, así que ni tiempo de "enjunglarme" un poco...

Después de unas aburridas clases nuevas, donde evitar quedarse dormido era una lucha épica, y de esperar por las calificaciones del exámen (que casi un mes después, ni sus luces), llegó la hora de escaparse ahora a la tierra de Su Majestad Isabel II, a un idioma en el que me sentía finalmente cómodo, con un acento hermoso, una empapada particular en Manchester, la peregrinada ahora a Chicharito's Land, una pequeña huelga de mi cámara en pleno momento de acción  (no quería encender, gracias a la lluvia) que me mantuvo en suspenso por unos minutos, la encendida de las luces de Navidad en Manchester, con The Wanted en vivo, y un montón de chiquillas gritonas en pleno éxtasis (como yo con mi nieve), fuegos artificiales con música de Coldplay de fondo (los cuales, debo decir, me emocionaron demasiado... Nirvana II) y una turisteada auto-didacta por Manchester, para luego proceder a Buxton con Helen y su familia, con los que estoy muy agradecido, pues pase un muy buen rato, y pude experimentar como vive una familia británica, además de unas vistas impresionantes en Buxton y el Peak District, dignas de una película, y de una empapada de Beatlemanía en Liverpool (que sigo debatiendo cual ciudad amé mas, Liver o Manchestá) y de retache de nuevo a Vallendar, donde me tocó un tren hasta las chanclas de teutones que regresaban del carnaval de Köln, todos vestidos y borrachos, y a veces mas borrachos que vestidos... de nuevo, todavía ni ponía pie en Vallendar, y ya había una invitación a ver una película en casa de mis amigos intercambistas, a la fresca de las 12 de la noche... como que aquí dormir es pecado, o yo que sé...

También, fuera de viajes, tuvimos la experiencia de tocar en vivo en un pequeño concierto en el enorme sótano de la universidad, con 3 canciones en inglés, Somewhere only we know, Boston, y Starlight Click para ver el video, donde estuve friegue y friegue a unos alemanes bien PRO's que también iban a tocar, pidiéndoles que nos prestaran su batería eléctrica, su atril, su amplificador, su pedal, su micro y hasta el piano... en fin, me alucinaron (y no son nada discretos en demostrarlo) pero bueno... no ibamos a cargar un mendigo piano para tristes 3 canciones.

Todavía ni nos vamos y nuestra rentera ya está friegue y friegue que en qué fecha nos vamos, que dejemos limpio el depa, que dejemos lo que no ocupemos... y es que el tiempo en verdad vuela... Y Navidad se acerca, donde todos los europeos se regresan con sus familias, los no-europeos nos largamos a viajar, y el pueblo de Vallendar (me imagino) se convertirá en un pueblo fantasma hasta principios de Enero, cuando se deja venir la segunda ronda de Tauschies (ya me dijo mi rentera que el 3 de Enero mi depa pasa a ser de otro fulano equis)... el ciclo de la vida... y el ciclo de cargar maletas, que tanto temo y que me dejaron paralítico en mis primeros días en el pueblo.... Tschüss!!

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