Buenos vecinos Región 4

La perra del vecino... me sigue a todos lados, es una perrita muy simpática (nada que ver con sus sanguinarios antecesores) que le encanta echarse al suelo para que le rasquen la panzirri, que no tiene problemas en seguirme a todos lados, en colarse a misa, entregar películas a Blockbuster, sentarse en Mundo Corona a echar miche, o pasarle al Dairy Queen a echar helado...

Lo único mortificante es cuando saco a pasear al perro que SÍ es mío, porque pues ahí si ni modo, su existencia pasa a ser ignorada por mi persona, y por la de mi impaciente y correlón can.

Como ya había platicado anteriormente, mi colonia es tierra de perros, y hay uno en especial que, a sólo dos cuadras de mi casa, es el terror de los que, civilizadamente y como debe ser, paseamos a nuestros perros con correa... éste individuo anda pavoneándose solito, se cree dueño del territorio, tanto así que se cree con el derecho de corretearnos hasta por 2 cuadras, marcando su territorio en cada árbol y poste con tanta saña, que me hace dudar de donde sacan tanta orina para estar contaminando, y de donde tanta energía para estar jodiendo...

Claro que después de una gratificante corretiza perruna, lo que quiere uno es llegar a descansar a su casa en paz, lo cual es tarea un poco imposible... los nuevos vecinos de al lado, que por razones de la física que no llego aún a entender, pareciera que viven en mi cuarto, se escucha cada palabra, cada conversación, como si estuviesen gritándome al oído... y cuando por fin uno logra conciliar el sueño, una pareja de gatos empieza a demostrarse mutuamente su amor en voz alta enfrente de mi ventana, y ya sabemos como son de discretos los méndigos felinos.. despierto todo agitado como en una película de terror, con unos gritos como si estuvieran acuchillando a una chava, yo ya marcando al C4 y toda la cosa... cuando no son los gatos nocturnos, los diurnos pericos les da por empezar a gritar, para que el perro se agüite y aúlle, éstos gritan más, éste aúlla aún mas, y parece karaoke en borrachera de mala muerte...

En las mañanas debe tener uno cuidado... mi cuarto parece el Observatorio Nacional, todo se ve, todo se oye, y naturalmente en viceversa... hay días que olvido que el vecino de enfrente tiene palco VIP a mi cuarto, y yo en paños menores... mis únicas venganzas son cuando suelo ponerme a cantar o tocar la guitarra, ahí si les saco al perico, perro, gato, hiena, lobo, y todo el reino animal en un mismo aullido, y ni modo, se friegan... los que me hacen segunda son otros vecinos más lejanos, que a cada rato les da por cantar "Billie Jean" con unos alaridos que la verdad envidio, les salen muy bien... se prefiere mucho esos alaridos afinados, a las bandas y tamboras que seguido se oyen también en la periferia, al estar entre 3 salones de fiesta que siempre se abarrotan los fines, además de que uno que otro incluye karaoke de mala muerte incluido... prefiero en todo caso el ruido de las muestras de amor felinas...

Con tanta variedad de ruidos, sigo preguntándome como es que duermo como un bebe en las noches...


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