Gracias por el puente Migue, vales mil, nunca cambies...
A petición del Jirafin y compañía, en pleno puente del 16 de Septiembre, y ya con varias anécdotas atoradas por ahí, seguimos con éstas lineas...
En el alba del 2do aniversario de mi escapada a las Europas, decidimos mi papa y yo que ya era tiempo de visitar la Gran Manzana, que tantas veces había visitado ya en todas las películas y series Hollywoodenses...
Como siempre, todo viaje tiene sus peripecias, pues primero andaba yo confundiendo el vuelo hacia Dallas con el de Monterrey, ahí esta que ya estaba a punto de darlas cuando me advirtió la aeromoza de mi tremendo error, por lo que procedí a sentarme a esperar... ya decía yo, tanto tráfico aéreo en Aguascalientes que ya hasta van a salir 2 vuelos al mismo tiempo...
En la escala técnica en Washington DC, en lo que esperábamos al último vuelo al amparo de una fresca chela, me tocó ver de todo... un clon de Tyrion Lannister, igual de pulga pero sin los ojos virolos; un morro que se creía Anakin dejándose la trenza de Padawan; un viejito gruñón y narizón que se parecía al de los Muppets; un doble de Stevie Wonder con todo y su greña; miles de hindúes y japoneses; además de que en el vuelo me tocó al lado de una japonesita y una Serena Williams, ambas con una serenidad envidiable, ya que venían, no cabeceando, sino haciendo headbanging, rockeando cual Marylin Menson, mientras yo temía que se les fuera a caer la cabeza del tronco, porque yo creo que ni la del Exorcista les venía manejando esos movimientos.. me recordaron a unos monitos con la cara de Obama que se les bailaba la cabezota con un resorte, en la sección de souvenirs del aeropuerto... cabe mencionar que el asiento de enfrente estaba en mi frente, así que para evitar el apachurramiento tenía yo que aventarle el asiento al de atrás, quedando yo con una torticolis de aquellas...
Pareciera que al metro de NY le gustaba jugarme una mala pasada, ya que recién comprado el boleto para acceder a éste, por alguna extraña razón el mío no pasaba, ya fuera en su posición normal, al revés, volteado, doblado, desdoblado, por encima, por atrás, por todos los medios habidos y por haber, y nada... estaba considerando hacer parkour, pero la inmensa cantidad de gente y movimiento me lo impedía, así que ni modo... a pagar por otro mugre boleto...
Después de ir a tocárselos al toro de Wall St, nos quedamos a comer en una lonchería hipster, donde hasta el piso era orgánico, y cual sería mi sorpresa al ver entrar a un fulano estilo hippie con un enorme tololoche en su funda, ésta funda hasta con llantitas, se parecía al de las mudanzas... éste entró, compró su baguette ultra natural orgánica saludable yolo-swag, y salió como Pedro por su casa...
Cerca del hotel estaba un importante muelle sobre el río Hudson, en donde estaban organizando un bailongo con música de salsa, donde se veían personas de todos los géneros, razas, tamaños y colores, baile y baile al son del grupo cubano, que tocaba entusiasmado para el público gabacho, éste diverso público incluía un bulldog y un chihuahua que bailaban con sus dueños; un viejito que traía un paliacate en la pelona como de pirata, viendo haber que agarraba; un don clon del Wiri Wiri; y una pareja de posibles latinos que bailaban cual video de reguettón, con nalgadas incluidas y gritos de júbilo "Dale Papito Dale", que maravillaban a todos los presentes, y se ganaron un par de videos pal Youtube...
En Times Square nos tocó tomar la selfie mas lejana del mundo con Fer (ambos sencillos hidrocálidos a kilómetros de distancia), y medio hacérselas de guía turista para sus amigos extranjeros, según yo, claro, ya que casi se les iba el tren... bueno, el camión de regreso a Boston.
De regreso al aeropuerto, el que manejaba la van, que resultó ser el mismo que nos trajo el primer día, un negrito enojón que hablaba un ingles difícil de creer, venía, para variar, echando bronca (de ida iba echándole la van a los turistas de Times Square) ésta vez peleaba con 2 parejas de turistas españoles que no hablaban ni mu de inglés, ya que primero los subió, y después se dio cuenta que no eran a los que tenía que subir, por lo que empezó que sí, que no, oye chico, y demás... claro que los españoles, ni sus luces, por lo que tuve que hacerla de interprete para ambas partes... el negrito casi me menta mi madre, y los españoles, estresados, fueron regresados a su lugar de orígen, tras horas de esquivar coches y personas atravesadas... hicimos hora y media de trayecto al aeropuerto en la acalorada van, con unos mareos horribles, producto del horrendo tráfico de la isla de Manhattan, y del episodio de los españoles perdidos...
De regreso, mi compañera de asiento, una simpática gringa que tenía un hermano en Cancún, a medio vuelo se puso blanca como la leche (de por si) y casi me cantaba Oaxaca... yo ya le estaba preparando la bolsita de pan, pero todo bien.. me explicó que venía de Suiza, que estaba hasta el gorro de ir en avión, y que su destino final era Dallas... cabe mencionar, que tanto el vuelo hacia Dallas, como hacia Aguas, salieron tarde los 2.. ya me hacía yo haciendo parkour con las maletas para llegar de un avión a otro en la inmensa terminal de Dallas...
Como anécdota final, al desempacar las cosas de mi mochila, resulta que traía una bolsa llena de plumas, lápices, y demás objetos "punzocortantes".... me extraña que pude pasar como Peter down my house...
Ya habiendo regresado a Aguas, y con aventuras más locales, toca el turno de la aventura del Jocoqui... todo comenzó con la lancha y la moto acuática y el kayak disponibles, una combinación que no se daba desde la venida de Jesucristo, así que ya se imaginarán, parecía cajero en quincena, todo mundo quería subirse a todo, y había colas interminables...
Después de unas lecciones sobre el manejo adecuado de la moto acuática, en la que mis escasas asentaderas quedaron adoloridas por el truco ese de "brincar" las olas, quedé tan pasmado que decidí que alguien más debería aplicar, por ésta vez, esas lecciones... a mi ángel de la guardia puede atribuirsele tan acertada decisión, pues al estar conviviendo sanamente en el muelle de San Jocoqui, mientras el nuevo don de la casa nos ponía la gasolina a la lancha, incluso ya habiendo comprado su amistad con una lata de cerveza, una sonrisa, y una palmadita en la espalda, notamos que hacia nuestra dirección se dirigía, en una velocidad galopante, una moto acuática con 2 individuos, que por fines legales no diré su nombre, pero si diré que ésta lancha venía en línea recta, hecha su madre, hacia la mera mitad del muelle... no hacía falta ser físico cuántico para deducir que la méndiga moto se iba a estrellar contra nosotros, así que armados de valor, brincamos hacia tierra firme, y en un abrir y cerrar de ojos, un trancazo, los 2 individuos sanos y salvos, y la lancha trepada totalmente en el muelle... el don de la gasolina casi sale volando, por lo que casi nos manda mucho a volar con nuestra gasolina y nuestra recién pactada alianza... después, en lo que nos recuperábamos del susto, un brillante abogado salió empapado de las turbias aguas del Jocoque, habiendo salvado su vida heroicamente haciéndose a la mar, haciéndose acreedor a la medalla de Corazón Púrpura...
Podría decirse que, después de éste trágico incidente, lo más seguro sería remarle al kayak, pero lo único que pasó fue que, al haber una falta de coordinación en el arte de remar, solamente pudimos dar vueltas en U, mientras una lancha llena de conocidos de otra casa nos veía dar vueltas a lo menso y nos saludaba, habiendo visto éstos en su travesía a los demás sobrevivientes que, recién estrenados en la flamante lancha con gasolina (después exitosas de negociaciones con el Don), se encontraban, por un momento parados, y por otro casi chocando con la pared de la presa, pero ésa es otra historia...
Hablando de lanchas, llegando nuestro turno de treparnos a ésta, después de haber mandado a volar al Kayak y sus vueltas en U, decidimos que sería buena idea ir a visitar la cortina de la presa, nosotros en la lancha, con todo y los mismos 2 individuos de la moto acuática tipo James Bond fallido, ahora abordando una rica y deliciosa rosquilla que flotaba arrastrada por nuestra lancha... tan entusiasmados estábamos con las selfies sobre la cortina, que olvidamos (bueno, olvidé) amarrar adecuadamente la lancha a la cortina de la presa, así que mientras nos maravillábamos con la vista de la flora hidrocálida, la lancha y sus remolcados se iban a la deriva... fue necesaria una complicada operación en la que los tripulantes de la dona se acercaron a la lancha, la acercaron a su vez a nosotros, y nosotros ya por fin la abordamos para largarnos de ahí... hubiera sido más fácil que su servilleta se echara un clavado y rescatara la lancha, pero por hacer drama...
Tanto drama me hizo recordar el episodio de la ida a los Tacos La Gloria 3x1, ubicados antiguamente en Belisario Dominguez y 3r anillo Sur, si no me falla el Alzheimer, donde para llegar a su privilegiada ubicación, hacia falta atravesar la Guerrero, famosa por sus cholos navajeros... recuerdo que íbamos en la camioneta de Magnolias, atravesando sus oscuras y peligrosas calles, cuando de repente, a lo lejos, una multitud se congregaba en el camino... ya me veía yo sin calzones, cartera, y dignidad, por lo que empezé a estresarme y gritar "los cholos mii, los cholooooooos"... no se cúanto tiempo pasó hasta que me di cuenta que en realidad solo eran unos niños jugando canicas a media calle... los tacos nunca supe de que tipo de carne eran, porque se trataba de tortillitas como de juguete, con un chingo de cebolla, y 3 pizcas de carne... el baño era un inmenso terreno pegado a 3r anillo con las bardas llenas de publicidad de los bailongos próximos, y con una módica cantidad de dinero, uno se llenaba la tripa... eran tiempos felices.. ahora, con la venta de corbatas en línea, hemos dejado de ir a tan pintorescos lugares a cenar, quien fuera joven...
En el alba del 2do aniversario de mi escapada a las Europas, decidimos mi papa y yo que ya era tiempo de visitar la Gran Manzana, que tantas veces había visitado ya en todas las películas y series Hollywoodenses...
Como siempre, todo viaje tiene sus peripecias, pues primero andaba yo confundiendo el vuelo hacia Dallas con el de Monterrey, ahí esta que ya estaba a punto de darlas cuando me advirtió la aeromoza de mi tremendo error, por lo que procedí a sentarme a esperar... ya decía yo, tanto tráfico aéreo en Aguascalientes que ya hasta van a salir 2 vuelos al mismo tiempo...
En la escala técnica en Washington DC, en lo que esperábamos al último vuelo al amparo de una fresca chela, me tocó ver de todo... un clon de Tyrion Lannister, igual de pulga pero sin los ojos virolos; un morro que se creía Anakin dejándose la trenza de Padawan; un viejito gruñón y narizón que se parecía al de los Muppets; un doble de Stevie Wonder con todo y su greña; miles de hindúes y japoneses; además de que en el vuelo me tocó al lado de una japonesita y una Serena Williams, ambas con una serenidad envidiable, ya que venían, no cabeceando, sino haciendo headbanging, rockeando cual Marylin Menson, mientras yo temía que se les fuera a caer la cabeza del tronco, porque yo creo que ni la del Exorcista les venía manejando esos movimientos.. me recordaron a unos monitos con la cara de Obama que se les bailaba la cabezota con un resorte, en la sección de souvenirs del aeropuerto... cabe mencionar que el asiento de enfrente estaba en mi frente, así que para evitar el apachurramiento tenía yo que aventarle el asiento al de atrás, quedando yo con una torticolis de aquellas...
Pareciera que al metro de NY le gustaba jugarme una mala pasada, ya que recién comprado el boleto para acceder a éste, por alguna extraña razón el mío no pasaba, ya fuera en su posición normal, al revés, volteado, doblado, desdoblado, por encima, por atrás, por todos los medios habidos y por haber, y nada... estaba considerando hacer parkour, pero la inmensa cantidad de gente y movimiento me lo impedía, así que ni modo... a pagar por otro mugre boleto...
Después de ir a tocárselos al toro de Wall St, nos quedamos a comer en una lonchería hipster, donde hasta el piso era orgánico, y cual sería mi sorpresa al ver entrar a un fulano estilo hippie con un enorme tololoche en su funda, ésta funda hasta con llantitas, se parecía al de las mudanzas... éste entró, compró su baguette ultra natural orgánica saludable yolo-swag, y salió como Pedro por su casa...
Cerca del hotel estaba un importante muelle sobre el río Hudson, en donde estaban organizando un bailongo con música de salsa, donde se veían personas de todos los géneros, razas, tamaños y colores, baile y baile al son del grupo cubano, que tocaba entusiasmado para el público gabacho, éste diverso público incluía un bulldog y un chihuahua que bailaban con sus dueños; un viejito que traía un paliacate en la pelona como de pirata, viendo haber que agarraba; un don clon del Wiri Wiri; y una pareja de posibles latinos que bailaban cual video de reguettón, con nalgadas incluidas y gritos de júbilo "Dale Papito Dale", que maravillaban a todos los presentes, y se ganaron un par de videos pal Youtube...
En Times Square nos tocó tomar la selfie mas lejana del mundo con Fer (ambos sencillos hidrocálidos a kilómetros de distancia), y medio hacérselas de guía turista para sus amigos extranjeros, según yo, claro, ya que casi se les iba el tren... bueno, el camión de regreso a Boston.
De regreso al aeropuerto, el que manejaba la van, que resultó ser el mismo que nos trajo el primer día, un negrito enojón que hablaba un ingles difícil de creer, venía, para variar, echando bronca (de ida iba echándole la van a los turistas de Times Square) ésta vez peleaba con 2 parejas de turistas españoles que no hablaban ni mu de inglés, ya que primero los subió, y después se dio cuenta que no eran a los que tenía que subir, por lo que empezó que sí, que no, oye chico, y demás... claro que los españoles, ni sus luces, por lo que tuve que hacerla de interprete para ambas partes... el negrito casi me menta mi madre, y los españoles, estresados, fueron regresados a su lugar de orígen, tras horas de esquivar coches y personas atravesadas... hicimos hora y media de trayecto al aeropuerto en la acalorada van, con unos mareos horribles, producto del horrendo tráfico de la isla de Manhattan, y del episodio de los españoles perdidos...
De regreso, mi compañera de asiento, una simpática gringa que tenía un hermano en Cancún, a medio vuelo se puso blanca como la leche (de por si) y casi me cantaba Oaxaca... yo ya le estaba preparando la bolsita de pan, pero todo bien.. me explicó que venía de Suiza, que estaba hasta el gorro de ir en avión, y que su destino final era Dallas... cabe mencionar, que tanto el vuelo hacia Dallas, como hacia Aguas, salieron tarde los 2.. ya me hacía yo haciendo parkour con las maletas para llegar de un avión a otro en la inmensa terminal de Dallas...
Como anécdota final, al desempacar las cosas de mi mochila, resulta que traía una bolsa llena de plumas, lápices, y demás objetos "punzocortantes".... me extraña que pude pasar como Peter down my house...
Ya habiendo regresado a Aguas, y con aventuras más locales, toca el turno de la aventura del Jocoqui... todo comenzó con la lancha y la moto acuática y el kayak disponibles, una combinación que no se daba desde la venida de Jesucristo, así que ya se imaginarán, parecía cajero en quincena, todo mundo quería subirse a todo, y había colas interminables...
Podría decirse que, después de éste trágico incidente, lo más seguro sería remarle al kayak, pero lo único que pasó fue que, al haber una falta de coordinación en el arte de remar, solamente pudimos dar vueltas en U, mientras una lancha llena de conocidos de otra casa nos veía dar vueltas a lo menso y nos saludaba, habiendo visto éstos en su travesía a los demás sobrevivientes que, recién estrenados en la flamante lancha con gasolina (después exitosas de negociaciones con el Don), se encontraban, por un momento parados, y por otro casi chocando con la pared de la presa, pero ésa es otra historia...
Hablando de lanchas, llegando nuestro turno de treparnos a ésta, después de haber mandado a volar al Kayak y sus vueltas en U, decidimos que sería buena idea ir a visitar la cortina de la presa, nosotros en la lancha, con todo y los mismos 2 individuos de la moto acuática tipo James Bond fallido, ahora abordando una rica y deliciosa rosquilla que flotaba arrastrada por nuestra lancha... tan entusiasmados estábamos con las selfies sobre la cortina, que olvidamos (bueno, olvidé) amarrar adecuadamente la lancha a la cortina de la presa, así que mientras nos maravillábamos con la vista de la flora hidrocálida, la lancha y sus remolcados se iban a la deriva... fue necesaria una complicada operación en la que los tripulantes de la dona se acercaron a la lancha, la acercaron a su vez a nosotros, y nosotros ya por fin la abordamos para largarnos de ahí... hubiera sido más fácil que su servilleta se echara un clavado y rescatara la lancha, pero por hacer drama...
Tanto drama me hizo recordar el episodio de la ida a los Tacos La Gloria 3x1, ubicados antiguamente en Belisario Dominguez y 3r anillo Sur, si no me falla el Alzheimer, donde para llegar a su privilegiada ubicación, hacia falta atravesar la Guerrero, famosa por sus cholos navajeros... recuerdo que íbamos en la camioneta de Magnolias, atravesando sus oscuras y peligrosas calles, cuando de repente, a lo lejos, una multitud se congregaba en el camino... ya me veía yo sin calzones, cartera, y dignidad, por lo que empezé a estresarme y gritar "los cholos mii, los cholooooooos"... no se cúanto tiempo pasó hasta que me di cuenta que en realidad solo eran unos niños jugando canicas a media calle... los tacos nunca supe de que tipo de carne eran, porque se trataba de tortillitas como de juguete, con un chingo de cebolla, y 3 pizcas de carne... el baño era un inmenso terreno pegado a 3r anillo con las bardas llenas de publicidad de los bailongos próximos, y con una módica cantidad de dinero, uno se llenaba la tripa... eran tiempos felices.. ahora, con la venta de corbatas en línea, hemos dejado de ir a tan pintorescos lugares a cenar, quien fuera joven...
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